yema latente
Yema formada en la axila foliar que permanece en estado de reposo durante el año de su formación, sin desarrollarse hasta la primavera siguiente. Constituye un mecanismo de latencia natural de la vid, esencial para su ciclo vegetativo anual.
Durante el período de reposo invernal, la yema latente se protege mediante escamas y cutículas impermeables que la aíslan de las condiciones adversas. Esta dormancia está controlada por factores hormonales internos y externos —temperatura, fotoperiodo— que garantizan la brotación sincronizada cuando las condiciones son favorables.
En viticultura, el conocimiento de las yemas latentes resulta fundamental para la poda: cada yema viable representa un potencial punto de brotación. La capacidad de brotación varía según la posición en el sarmiento, la variedad y las condiciones del cultivo. Las yemas basales suelen ser menos vigorosas que las apicales, aspecto determinante en la estrategia de poda para regular la producción.
La diferenciación de las yemas latentes ocurre durante el ciclo anterior: mientras la planta se desarrolla, ya están formándose las yemas que brotarán la próxima temporada, en un proceso de gran relevancia para la gestión del viñedo.
Variaciones: ojo latente, yema durmiente
También: yema de invierno, yema subapical