ojo de gallo
Vino rosado de color más intenso que el clarete, pero sin alcanzar la tonalidad plena de un vino tinto. Se trata de un vino de maceración corta en el que el hollejo de la uva tinta permanece en contacto con el mosto el tiempo suficiente para extraer una coloración rosácea profunda, sin llegar a la extracción completa de taninos y compuestos fenólicos característicos de un vino tinto.
El ojo de gallo representa una posición intermedia en el espectro cromático vinícola, situándose entre el clarete —más pálido— y los vinos tintos convencionales. Esta categoría, aunque menos común en las denominaciones modernas, refleja la tradición enológica española de clasificar los vinos por matices de color y perfil sensorial. Su elaboración requiere control preciso de la maceración para lograr el equilibrio de color sin comprometer la frescura característica de los rosados.
Presenta generalmente un perfil aromático frutal delicado, acidez moderada y cuerpo ligero a medio, con una presencia tánica suave. Es especialmente apreciado en regiones con tradición vitícola antigua, donde los términos de color constituyen una clasificación enológica de gran valor histórico y sensorial.
Variaciones: ojo gallo